Definirlo como un banquero se queda corto, es más bien un mecenas de una causa oscura y distante, no fue presidente de ningún estado pero tuvo más poder que la gran

mayoría de los presidentes, es el centro de todas las sospechas y no en vano ya que administra una fortuna y un innumerable grupo de variadas empresas, sino que administra una gigantesca porción del poder mundial a través de la infraestructura institucional que emerge en la última centuria; Club Bilderberg, Comisión de relaciones internacionales, JP Morgan, lobbystas, ingerencia en gobiernos, aportes a fundaciones, todo en función de una finalidad expresada formal y frontalmente; la creación de un “Nuevo Orden Mundial” sobre el cual se regentara al planeta.

 No ha existido Rey, presidente o político que administrara tan vasto imperio en ámbitos tan diversos y vastos, y esto no se explica por la persona de Rockefeller o su casta, sino por la estructura de poder que han logrado consolidar en el último tiempo, un pequeño grupo elitario excluyente que maneja los hilos del mundo desde la segunda guerra mundial sin mucho

contrapeso ni oposición, que se mantiene al margen de la opinión pública y cuyo poder radica en el dinero y en la información preferencial a la que tienen acceso.

 

¿Traspaso de poder?

 

El deceso de Rockefeller no obstaculiza ni detiene el “Nuevo Orden Mundial” ya que este se sustenta en premisas tan antiguas como el mundo mismo, otro tomara el relevo, lo nuevo es que se releva la cúpula del poder global a vista y paciencia del mundo entero convirtiéndonos en espectadores de nuestro propio destino,………………. de consuelo siempre existirán elecciones de nuestras autoridades las que frente a este tipo de personajes se ven cada vez

mas pequeñas.

 

Rockefeller dijo

 

“Estamos al borde de una transformación global. Todo lo que necesitamos es una gran crisis y las naciones aceptarán el Nuevo Orden Mundial”.

 “De lo que se trata es de sustituir la autodeterminación nacional, que se ha practicado durante siglos en el pasado, por la soberanía de una elite de técnicos y de financieros mundiales”.

"Algunos incluso creen que somos parte de una camarilla secreta que trabaja en contra de los mejores intereses de Estados Unidos, caracterizando a mi familia ya mí como" internacionalistas "y conspirando con otros alrededor del mundo para construir una estructura política y económica global más integrada - Si tu quieres. Si esa es la acusación, me declaro culpable, y estoy orgulloso de ello"

 

"Agradecemos al Washington Post, al New York Times, a Time Magazine ya otras grandes publicaciones cuyos directores han asistido a nuestras reuniones y han respetado sus promesas de discreción durante casi cuarenta años ... Habría sido imposible para nosotros desarrollar nuestro plan para la Mundo si hubiéramos sido sometidos a las luces de publicidad durante esos años"

 

 "Pero, el mundo es más sofisticado y preparado para marchar hacia un gobierno mundial".

 

"La soberanía supranacional de una élite intelectual y banqueros del mundo es seguramente preferible a la autodeterminación nacional practicada en los siglos pasados".

 

Volver