Para los medios oficiales Trump es el que no quiere inmigantes, que construirá un muro para separar a Mexico de EE.UU. el que desea entrar en sintonia con Rusia dando pie

atrás en Oriente medio, alguien que atenta contra la paz mundial, un excéntrico y un loco que amenaza todo lo conseguido en los últimos 50 años en materias de derechos y estabilidad para el hemisferio Occidental. Trump es un factor de peligro económico y un loco irracional que solo vocifera su ideología para generar caos.

Trump es un hijo de inmigrantes casado en segundas nupcias con una inmigrante cuyas declaraciones apuntan a expulsar a los indocumentados que han ingresado a EEUU por vía ilegal muchos de ellos delincuentes que jamas debieron ingresar a EEUU. Trump no construirá  un muro entre México y EE.UU. porque el muro ya existe desde el año 2006 y fue iniciada por Bill Clinton y se continuara con la aprobación del Congreso de eeuu quien no solo apoyó mayoritariamente la obra sino que también proveyó los fondos para su ejecución. Trump cambiara el rol de EEUU en el sistema financiero transnacional,  incorporándolo como otro actor productivo y no solo un comprador pasivo, que observa inerme como China se convierte en su principal acreedor. Trump ha confrontado el poder de la usura al anunciar que realizara auditorias a la Reserva Federal uno de los mayores bancos privados del mundo que tiene a su haber el control de la politica monetaria de EE.UU., Trump rompe la inercia de lo políticamente correcto transparentando públicamente sus ideas que luego es capaz de implementar asombrando al poder del sistema acostumbrado a concebir las promesas de campaña como algo separado de la realidad, en suma Trump es un completo y profundo reformador un poder emergente que amenaza la institución del poder transnacional de la usura en su cuna, en la cabeza de la serpiente, algo peligroso para el curso de los acontecimientos.

No es dificl predecir que los años que se vienen en materia interna de EEUU y en el plano internacional estaran fuertemente marcados por su presencia rupturista, sin embargo, pese a que las políticas descritas constituyen una afrenta al poder de las oligarquías globalistas, no significa que Trump sea el ultimo baluarte de occidente, sino el principal gestor de un antiguo-nuevo poder que es la Nación Angloamericana, esa nación menonita de raíz iluminista y con una natural desviación al materialismo. 

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