Esa tendencia de mirar las elecciones de EE.UU. e inmediatamente plantear, cuál de los dos candidatos

favorece más a Chile se llama SERVILISMO, y es que esperar que Hillary o Trump tengan en su agenda algo especial pensado para nuestro país es la expresión máxima de nuestra provinciana inocencia, misma inocencia que solo se queda con la parafernalia electoral pero que soslaya lo principal; una pugna entre dos visiones de mundo, por una lado un Trump que pretende a partir de lo identitario y lo vernáculo construir su propio sustento, retraerse de la injerencia transnacional de su país para pasar a focalizarse en los problemas de su propia gente, en la otra trinchera esta Hillary y su discurso que exalta la democracia como un valor en si mismo y la libertad, como expresión del capricho individual, mientras el multimillonaria pretenden encarnar las fuerzas de EE.UU. como algo que viene heredado desde el pasado Hillary pretende crear nuevos valores para gerenciar la sociedad.

Ambos son iconos traspuestos de sus propias posturas, Hillary encarna la ideología de genero, el onanismo anal y el libre comercio mundial sin trabas ni fronteras, sin embargo, ella ha sido la abnegada cornuda en la relación extramarital de su marido, al mismo tiempo que invoca la libertad y la democracia no le tiemblan las manos para organizar la guerra en Libia o para enviar dineros a intermediarios del DAESH (nombre real del televisivo Estado Islámico).

Trump por un lado señala ser el hombre que defiende los valores de Occidente, pero su tercer matrimonio con una  modelo de desnudos no lo coloca como el austero y virtuoso hombre que defiende valores Universales, sino mas bien como el empresario siempre dispuesto a buscar una mejor apuesta: Trump asegura que no expondrá a los trabajadores norteamericanos al TPP ni a otros tratados que merman su capacidad industrial, sin embargo, su vida como empresario no se ha limitado solo a las fronteras de su país expandiéndose hasta donde la ganancia lo acomoda mejor.

Cualquiera sea el resultado este es el primer hito de una conflagración que en el futuro tomara nuevas caras y que invocara fuerzas sempiternas por un lado y la ambicion del materialismo por otra..... en todo el mundo

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