Mucho se difunde la existencia de una masiva migración de refugiados hacia Europa, pese a que la migración por definición se refiere a nuevos habitantes del

país receptor que acogen una nueva identidad, lo que ocurre en Europa dado el numero de los recién llegados y el completo desprecio de las costumbres de los receptores mas parece una invasión que un proceso migratorio acá una carta publicada en la web Politically Incorrect que da cuenta del proceso de remoción de los pobladores originales de Europa a otros lugares donde pueden vivir según su identidad.

“Hace unos meses emigré de Alemania. Mi decisión no se debía a motivos económicos, sino principalmente por mi descontento con las actuales circunstancias políticas y sociales de mi país. Dicho de otro modo: creo que yo, y específicamente mis hijos, podríamos tener una vida mejor en otra parte. Por “mejor”, en este contexto, me refiero fundamentalmente a una vida de libertad, autonomía y salarios dignos en relación con los impuestos. […]

No quiero, sin embargo, cerrar discretamente la puerta al salir y marcharme sin más. Por ello, quisiera explicar aquí, de manera constructiva, por qué decidí abandonar Alemania.

1. Creo que el islam no pertenece a Alemania. Lo considero una entidad extranjera que ha traído a Occidente más problemas que beneficios. A mi juicio, muchos seguidores de esta religión son groseros, exigentes y despectivos hacia Alemania. Me parece que, en lugar de frenar la islamización de Alemania (con la consiguiente pérdida de nuestra cultura y nuestra libertad), la mayoría de los políticos están más preocupados por ser reelegidos, y que por lo tanto prefieren ignorar o minimizar el problema del islam.

2. Creo que las calles alemanas son menos seguras de lo que deberían, teniendo en cuenta nuestras oportunidades tecnológicas, legales y económicas.

3. Creo que la UE tiene un déficit democrático que coarta mi influencia como ciudadano demócrata.

4. Creo que la inmigración está produciendo grandes e irreversibles cambios en la sociedad alemana. Me indigna que esto esté ocurriendo sin la aprobación directa de los ciudadanos alemanes, sino que se les esté dictando a ustedes, ciudadanos alemanes, y a la siguiente generación.

5. Creo que los medios alemanes están renunciando cada vez más a su neutralidad, y que la libertad de expresión en este país sólo es posible con ciertas limitaciones.

6. Creo que se corteja a los alemanes holgazanes, mientras que se fustiga a los que son diligentes.

Muchos alemanes han percibido la tendencia hacia la integración inversa, según la cual, las familias alemanas tienen que adaptarse a los hábitos y costumbres de los migrantes, y no al revés”.

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